Cuando tenés un horno de pizza y te gusta comer pizza, no te podés resistir a hornear todo el tiempo. Y para no repetir, esta vez se me ocurrió hacer unas especie de pizzetas con mi masa de siempre. La verdad es que me encanta experimentar con diferentes recetas y formas de preparar la pizza, y esta vez quería intentar algo un poco más original.

Con la masa ya preparada en bollos más pequeños que de costumbre -en torno a los 100 gramos-, la estiré como siempre sin dejarle los bordes gruesos. Me gusta trabajar con la masa de pizza porque es muy versátil y se puede adaptar a diferentes formas y tamaños. En este caso, quería hacer pizzetas más pequeñas para que fueran fáciles de rellenar y comer.




A medida que estiraba la masa, preparaba la pala y mandaba las pizzetas al horno de a dos, porque al ser más pequeñas que de costumbre, podía hornear de a dos a la vez. Me gusta trabajar con el horno de pizza porque es muy rápido y fácil de usar. En solo unos minutos, las pizzetas estaban listas para rellenar.




Y al hornearlas sin condimentos, sin nada arriba, en el horno pasó justo lo que quería, se inflaron. Me encanta ver cómo la masa se infla en el horno y se dora un poco. Es un proceso muy satisfactorio.




Y por qué quería que se inflaran en el horno? Para poder cortarlas, y al ser más o menos huecas, poder rellenarlas con lo que yo quiera. Me encanta la idea de tener una base de pizza que se pueda rellenar con diferentes ingredientes. Es muy versátil y se puede adaptar a diferentes gustos y preferencias.





Y todo esto lo hice pensando en que tenía albondigas con salsa listas en la heladera, listas para usarlas como relleno de mi pan de pizza. Me encanta la combinación de la masa crujiente con el relleno suave y sabroso. Es un placer para el paladar.

Acompañadas con mozzarella fresca, este glorioso sanguche tuvo sus dos minutos en el horno para que la mozzarella apenas se derrita y ya estaba listo para comer. Me encanta la textura y el sabor de la mozzarella fresca. Es perfecta para este tipo de recetas.


Que decir… Quedó muy bueno. La combinación de la masa crujiente, el relleno suave y la mozzarella fresca es perfecta. Me encanta experimentar con diferentes ingredientes y recetas, y esta es una de mis favoritas.

Pero no fue el único que hice. Para estos casos es que siempre tengo listo mi salame piamontés favorito, un bocado que queda más que bueno con este pan de pizza. Me encanta la combinación de la masa crujiente con el salame suave y sabroso.

Y terminé mi sesión de horneado con dos pizzetas solo con mozzarella, la típica pizza in bianco que nunca puede faltar en mi casa. Me encanta la simplicidad y el sabor de esta receta. Es perfecta para un día relajado en casa.

Siempre me gusta probar condimentos distintos para mis pizzas, pero esta no puede faltar. Es una receta clásica que siempre es un éxito. Me encanta la combinación de la masa crujiente y el queso derretido.





Esto no fue una receta, simplemente una idea. Funciona perfecto con cualquier masa de pizza, con tu masa de pizza también. Espero que disfrutes preparando y comiendo estas deliciosas pizzetas rellenas caseras. ¡Buen provecho!

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