Esta torta de manzana es de esas que hacés una vez y después se convierte en la receta de cabecera para siempre. Esponjosa, húmeda, con ese olor a canela que llena toda la cocina — y encima se hace en un ratito con ingredientes que seguro ya tenés en casa. Para la merienda con unos mates es perfecta, pero también desaparece rápido si la ponés en la mesa después de comer.
Lo que la hace especial es la combinación de manteca derretida con crema de leche en la masa — eso es lo que le da esa textura húmeda y suave que no tiene nada que ver con una torta seca de las de siempre. Las manzanas encima se cocinan dentro de la masa y quedan blanditas, casi caramelizadas. Y la cobertura de azúcar con canela forma una capita crocante que es irresistible.

Ingredientes
- 3 huevos
- 200 g de azúcar
- 100 g de manteca
- 6 cucharadas de leche
- 4 cucharadas de crema de leche
- 200 g de harina leudante (o harina común + 10 g de polvo de hornear)
- 2 a 3 manzanas (según el tamaño)
- 25 g de azúcar + 1 cucharadita de canela (para la cobertura)
Preparación
La masa
Empezás derritiendo la manteca junto con la leche y la crema de leche — todo junto en una ollita o en el microondas. Reservás y dejás enfriar un poco para que cuando lo agregues a los huevos no los cocines.

En un bol batís los tres huevos con el azúcar con un batidor de alambre hasta integrar bien — no hace falta batidora eléctrica, a mano se hace perfecto. Cuando la manteca ya no quema, la agregás a la mezcla de huevos y mezclás para incorporarla. Después sumás la harina leudante de a poco y mezclás hasta que no queden grumos.

Las manzanas
Pelás las manzanas con el pelapapas — rápido y fácil — y las cortás en rodajas o gajos. No hace falta que sean perfectas. Podés usar cualquier variedad que tengas: las más económicas funcionan igual de bien que las premium.


Armado y horno
Enmantecás un molde de 24 cm y volcás toda la masa. Encima distribuís las rodajas de manzana presionándolas un poco para que se integren en la masa — podés hacerlo en filas, en espiral, o como más te guste. Mezclás el azúcar con la canela y espolvoreás todo por encima de manera generosa.



Horno precalentado a 200°, y adentro. El tiempo varía según cada horno, pero en general entre 35 y 45 minutos. Para saber si está lista hacés la prueba del escarbadiente: lo clavás en el centro y si sale limpio, está. Tiene que quedar bien doradita por arriba — esa cobertura de azúcar canela se carameliza y forma una capita crocante que es lo mejor de todo.
El resultado
Cuando la sacás del horno la cocina huele increíble. La torta queda con una superficie dorada y crocante por el azúcar con canela, y por dentro es esponjosa y húmeda. Lo mejor es que se puede agarrar con la mano como si fuera un budín — nada de esas tortas que se deshacen todas al cortarlas.


Tips y secretos
- La crema de leche en la masa es el secreto: le da una humedad y suavidad que la manteca sola no alcanza. No la omitas.
- Dejá enfriar la manteca antes de agregarla: si la agregás muy caliente, cocinás los huevos y la masa queda con grumos.
- Presioná bien las manzanas: que queden semi-hundidas en la masa para que se cocinen bien y no se sequen arriba.
- No te quedes corto con la canela: junto con el azúcar forma una cobertura que es lo que hace que esta torta sea especial. Espolvoreá generoso.
- Cualquier manzana sirve: las más económicas quedan igual de bien. Lo importante es que estén firmes.
- Temperatura de horno: 200° puede ser mucho según el horno. Si ves que se dora muy rápido por arriba pero el centro no está cocido, bajá a 180° y dejá más tiempo.
- Para servirla: puede ir sola que está buenísima, o con una bocha de helado de vainilla
¿La vas a hacer este finde? Contame cómo te quedó en los comentarios, y si le agregás algún toque propio, nueces, pasas, ralladura de limón . ¡A hornear!

Deja un comentario